La epilación con hilo utiliza una hebra de algodón para atrapar el vello y retirarlo desde la raíz. La herramienta es simple; la diferencia está en la técnica, el control y la lectura de la piel.
Precisión sin perder naturalidad
El hilo permite retirar hileras muy finas de vello y definir bordes con detalle. En cejas, esa precisión ayuda a limpiar la forma sin adelgazarla innecesariamente. También puede utilizarse en bozo, barbilla, mejillas, patillas, pómulos, nariz y frente.
Una técnica especialmente valorada en el rostro
Al no requerir cera ni productos adherentes, el hilo trabaja directamente sobre el vello. La sensación y la respuesta de la piel varían en cada persona, por eso la evaluación previa sigue siendo importante.
Antes de la cita
- Dejá crecer el vello lo suficiente para que el hilo pueda tomarlo.
- Contá si tu piel está sensibilizada o si realizaste otro procedimiento reciente.
- Evitá probar productos nuevos en la zona el mismo día.
Después de la cita
La piel puede verse levemente rosada durante un tiempo breve. Evitá tocar la zona, el calor intenso y el maquillaje inmediato si tu profesional así lo recomienda. El acabado se aprecia mejor cuando la piel vuelve a su estado habitual.



